Al elegir joyería fina como anillos de compromiso o argollas de matrimonio, el oro blanco y el platino suelen ser los preferidos, ya sea por su apariencia sofisticada, atemporal y luminosa.

A simple vista pueden lucir muy similares pero existen diferencias importantes que podrían ayudarte a escoger con precisión el material de tu pieza.

Pero para comenzar, es importante saber las diferencias entre un metal y otro.

Oro blanco

El oro blanco es una aleación de oro, es decir: oro puro mezclado con otros metales blancos para cambiar su color y darle más resistencia, se requiere baño en rodio para darle un tono plateado brillante, requiriendo mantenimiento.

Algo importante: el oro blanco no es naturalmente blanco como el platino. Su tono real puede ser ligeramente grisáceo o amarillento, por eso muchas joyas de oro blanco llevan baño de rodio para verse más blancas y brillantes.

 

Platino

Considerado uno de los metales más preciosos y raros de la Tierra, es altamente resistente a la corrosión y a las altas temperaturas. Es naturalmente blanco; a diferencia del oro blanco, no requiere baño de rodio para mantener su color. Suele usarse comúnmente como platino .925.

Algo importante: el platino sí puede rayarse, pero a diferencia de otros metales, el material no se pierde tan fácilmente. Con el uso puede desarrollar una pátina, que es un acabado más suave y menos brillante. Algunas personas lo aman porque le da carácter a la joya, y otras prefieren pulirlo para que recupere brillo.

 

Similitudes entre oro blanco y platino

Ambos metales tienen una estética elegante y discreta, ideal para quienes buscan una joya en tonos plateados.

Diferencias principales

¿Cuál conviene más?

Oro blanco si…

Buscas una joya elegante, resistente, más accesible y con un brillo blanco intenso.

Platino si…

Buscas una joya de alta gama, con un metal naturalmente blanco y pensado para durar generaciones.

En Mano Forjada, tanto el oro blanco como el platino pueden convertirse en piezas únicas. La elección depende del estilo de vida, presupuesto y sensación que cada persona busca en una joya. Más que elegir “el mejor metal”, se trata de elegir el metal que mejor acompañe tu historia.

Maria Hernandez